¿Qué?

 

Este no es un mundo normal...

[Batman]

En la nueva era de las redes, el tráfico de ideas es intenso. Y a lo largo y ancho de Internet repercuten los pensamientos de algun@s mus@s que tuvieron una intuición definitiva: la realidad es cuestionable. Leary, Crowley, Pesce, Wilson, Reich, son algunos nombres que se liberaron del confinamiento a pequeños grupos de seguidores, para pasar a una dimensión mucho más amplia. La sociedad de la información también es un caldo de cultivo para las vanguardias, tal y como lo anuncia este texto exploratorio.

Karin Kutscher

 

Sí, estamos en el turbomedioevo, con su nuevo anonimato. La Red nos da la información y es tanta, que se pierden los nombres de las fuentes en nuestra memoria sin respaldo. Pero: ...por otro lado, ...las maquinarias de búsqueda no descansan cuando buscan los nombres.propios.

Entonces aparecen esos agentes (¿mus@s?) que estimulan la creación y la reflexión. Inspiradores de cambios personales y sociales, han abandonado el Museo del Parnaso por el lab+oratorio.

Allí aparecen, por ejemplo, Timothy Leary y Eric Gullichsen, quienes en su artículo Load and Run High-tech Paganism-Digital Polytheism, sugieren que "los principales logros históricos del siglo 20 fueron la personalización y popularización de la física cuántica, la aceptación de la autorreferencia y de la causalidad circular en los sistemas matemáticos y sicológicos, y el resultante desarrollo de la sociedad cibernética".

Y agregan: "el universo, de acuerdo a sus ecuaciones ciberdélicas, se describe mejor como un proceso informático digital con subprogramas y estados ROM temporales, megas llamados galaxias, maxis llamados estrellas, minis llamados planetas, micros llamados organismos y nanos conocidos como moléculas, átomos, partículas. Todos estos programas están perpetuamente en estado de evolución, es decir, continuamente ‘ejecutándose’... el gran desafío intelectual del siglo 20 fue volver ‘amistoso’ este universo, preparar a seres humanos individuales para decodificar, digitalizar, almacenar, procesar y reflejar los subprogramas que conforman sus propias realidades personales".

De pronto, la Red. Fenómeno explosivo en un sentido puro: cualquier persona computacionalmente alfabetizada que disponga de los protocolos y del hardware en uso, puede instalarse en ella para difundir información. Por consiguiente, no es raro que exista un extenso fringe o new edge o margen habitado por ideas e ideólogos que nunca alcanzaron gran difusión en forma escrita, pero a los que se alude una y otra vez en esta maraña de arañas.

Estos mus@s son juguetones, pranksters, gente que "desafía la soberana autoridad de las palabras, imágenes y comportamientos convencionales". Dice el explorador de ideas Robert Anton Wilson: "Leary, A. Crowley y Buckminster Fuller se han descrito a sí mismos como modernos pitagóricos; [...] esta síntesis emergente evade por completo la usual dicotomía de ‘espiritual’ versus ‘material’, siendo puramente geométrica-energética".

La gran diferencia está en que antes esta contracultura se descubría de a poco, por referencias, citas, y después los libros. Ahora esta secuencia se aceleró incontables veces. Es glorioso prescindir de bibliotecas y librerías, de préstamos, censores e intermediarios, y estar en contacto con ideas de la época de uno en este mismo segundo, cableado en directo a la más tremenda fuente de alimentación neuronal, la Red que crece todos los días. Una y otra vez encontramos allí las mismas personas quienes, desde campos variados, han contribuido en las últimas décadas a cambiar la percepción de la realidad .

Para Marshall McLuhan, la red mundial de información de la energía eléctrica ya era una especie de evento metafísico.

Entretanto Mark Pesce, desarrollador del sistema VRML y mago de San Francisco, sugiere que "sin lo sagrado, no hay diferenciación en el espacio, todo es plano y gris". Para un tecnopagano como él, la apuesta del momento es subirle el volumen a los dioses perseguidos por el monoteísmo de la Realidad Real. Con inventos como su Virtual Markup Language (VRML), un estándar técnico para la creación de espacios 3-D navegables e hiperenlazados en el web y su WorldView, una nueva dimensión [la tercera] se añade para reflejar en cada punto del espacio a todos los demás puntos, como en la malla de joyas que posee el dios Indra. Nuestro alcance va de lo uno a lo bi y a lo tridimensional, de lo digital a lo interactivo, del arte a la magia. Conquistada la tercera dimensión, nos embarcamos en el propósito de la Gran Obra alquímica: construir un nuevo universo.

¿Es tan malo el universo que tenemos? Robert Anton Wilson opina: "La situación básica de la humanidad es trágica y cómica al mismo tiempo, ya que todos somos monos domesticados con maravillosos cerebros de 30 mil millones de células, los que rara vez usamos con eficacia debido al predominio de las partes de mamíferos anteriores que hay en el cerebro posterior. O sea, estamos viviendo en el Planeta de los Simios, compadre".

En su libro Understanding Media: The End of Man, Pesce asegura que la magia combatirá los virulentos memes informáticos -todo ese fanatismo de muchas MAYUSCULAS y poca coherencia [¡ayer me llegó una cadena por e-mail!]- y los patológicos mundos virtuales que van a plagar el futuro cibermundo.

Y el escritor William Burroughs dice en su prólogo al libro del mago Phil Hine, Condensed Chaos: "a la luz de la física moderna, la teoría cuántica y la teoría de las probabilidades, la magia se está acercando ahora a la ciencia. Esperamos que uno de los resultados de esto sea una síntesis, de tal manera que la ciencia se vuelva más mágica y la magia, más científica".

Y una de las puertas de entrada a la magia es la del sueño controlado o lúcido: si los sueños dan forma a lo real, la tarea de (auto)rescate no termina con el día.

Adquirir el control [de]codificando la realidad por un lado; viéndola tal como es, por otro. Éste es el propósito de la "máquina de soñar" o Dreamachine, desarrollada por el pintor y escritor Brion Gysin (1916-1986) y el matemático Ian Sommerville. Esta máquina reproduce el efecto sicotrópico de la interrupción de la luz a intervalos regulares (como al cruzar un bosque asoleado, agitar los dedos ante los ojos o mirar una luz estroboscópica a cierta frecuencia). Esta herramienta des-acondicionadora es "probablemente el dispositivo anti-control y anti-drogas más importante y más desatendido que haya inventado jamás la Humanidad", según Genesis P. Orridge en su libro Esoterrorist (disponible en la Red): lo gastado, lo conocido se deshace en un paisaje personal.

Junto a Burroughs (nieto del inventor de la máquina calculadora), Gysin creó, a partir de 1958, otro método detergente de lo real: en este caso es lingüístico y se llama cut-up o máquina de escribir. Redescubren así la conspiración del lenguaje. Escribió W. S. Burroughs: "¿En el comienzo de qué exactamente fue esta palabra inicial? En el comienzo de la historia ESCRITA. Generalmente se supone que la palabra hablada vino antes de la palabra escrita. Yo sugiero que la palabra hablada, como la conocemos, vino después de la palabra escrita".

La técnica propuesta es vivisectar el Logos, cortando en pedazos uno o más materiales escritos, mezclarlos y leer el collage resultante. "Aquí y ahora te mostraremos lo que puedes hacer con y a la palabra las palabras cualquier palabra todas las palabras." [...] "Pronto verás exactamente lo que están diciendo en realidad. Éste es el método terminal para descubrir la verdad".

Dice de ello el Temple ov Psychick Youth: "Estamos dando pasos tentativos para separar las mentiras de la ilusión y (lograr) una realidad más sostenible. William Burroughs y Brion Gysin nos mostraron un camino con la idea de los cut-ups. Vieron a las palabras como herramientas poderosas, tanto de opresión como de liberación. Al cambiar la secuencia de las palabras, permiten que entre en juego la facultad intuitiva del lector y, de modo paradójico, se nos revelan los significados subyacentes de las afirmaciones escritas".

Siendo Burroughs un iniciado en el registro de las vibraciones que nos rodean con aceleración siempre creciente, ha participado en trabajos musicales. También con el ya mencionado G.P. Orridge, nacido en Manchester en 1950, quien integró el famoso grupo de arte Fluxus, conoció al escritor en los 70 y cofundó después la banda Throbbing Gristle y el colectivo de música y performance Psychic TV. En 1981, creó la red de ocultura creativa Thee Temple ov Psychick Youth [TOPY] y, más recientemente, The Process. Pero...

ESTADOS ALTERADOS

Lha palabra sin cambiar es ehl virus dhe la restricción.

[TOPY; Transmission I]

...Buscando el hilo negro entre este lío de cables coloreados y de vidas contadas entre nosotros a la manera de las hagiografías, podríamos decir que... Occidente quiso someter a Oriente y más tarde fue permeado por éste. Lo oriental trajo a Kali/Eris, el Kaos y la Discordia. Aleister Crowley, el gran mago inglés (1875-1947), introdujo los secretos tántricos de India y Tibet, y a los dioses Antiguos de Arabia; poderosos conceptos de lo sagrado y oscuro que influyeron en H.P. Lovecraft, H.R. Giger y en todo el arte populardark.

Mientras Brion Gysin atisbaba en la música de Marruecos (junto a Brian Jones) al Gran Dios Pan, otros hacían revelaciones desde los pueblos de México. Se trataba del hongo (psilocibe), su red micelial, el trozo faltante del dios descuartizado en los mitos, cuyo principio activo sintetizó [junto con el THC y el LSD] Albert Hoffman para los laboratorios Sandoz [inventos por lo que está a punto de recibir el Nobel, antes de que la CIA se interese en el tema y todo el asunto derive en mercado negro y retiro forzado].

En 1943, Hoffmann se topó con la dietilamida del ácido lisérgico. Cuarenta y cinco años más tarde, dijo en un discurso: "Se preguntarán cómo un químico puede atreverse a tocar el problema filosófico fundamental de la realidad ... pero la realidad se vincula con el habla al mundo material externo, y la ciencia de la materia es la química".

Agregó que él mismo ha sintetizó, hace precisamente 50 años, "una substancia que influye profundamente sobre la experiencia de la realidad". (El Paseante No. 13).

El divulgador de esta substancia fue Timothy Leary, el "Galileo de la conciencia", mus@ de indiscutible presencia en Internet, quien generó la discusión sobre los sicotrópicos como vehículo -en un Occidente ya descreído- de autoexploración y experiencias místicas reales. Leary condujo muchas sesiones de experimentación con voluntarios, presos y pacientes terminales. Buscando paralelos con otros ámbitos, convirtió el Libro Tibetano de los Muertos en una guía para una sesión sicodélica (es decir, de "apertura" o "revelación" de la mente), disponible en línea (el archivo thepsych.txt).

Tampoco al Extasis o MDMA, redescubierto por el químico Alexander Shulgin, le ha faltado su publicista: Nicholas Saunders, autor de E is for Ecstasy. Ni al hongo: ése es Terence Mackenna (TM), el "Copérnico de la conciencia", un etnobotánico, explorador, conferencista e infomaníaco de los estados alterados residente en Hawaii, con una reputación basada en su "voluntad para definir la experiencia sicodélica y para tomar en serio toda suerte de ideas que se puedan rescatar de la frontera mental". Dice TM: "Los sicodélicos, la experiencia cercana a la muerte, los sueños lúcidos, los arrobamientos meditativos... todas estas cosas son piezas de un puzzle sobre el modo de crear una nueva dimensión cultural en la que todos podamos vivir un poco más sanamente de lo que hemos estado viviendo en estas dimensiones".

Terence afirma que el hongo es extraterrestre, que tiene grandes planes y nos necesita.

La resonancia mórfica del biólogo Rupert Sheldrake, la teoría del caos del matemático Ralph Abraham y la onda temporal de TM contienen patrones complementarios que funcionan sobre principios subyacentes similares: que los sistemas energéticos almacenan información hasta que se alcanza un cierto nivel y, entonces, la información se traspasa a un marco de referencia mayor, como el agua en una fuente con terrazas. De la colaboración entre los tres personajes citados proviene el libro Triálogos al borde de Occidente, que trata del caos, la creatividad y la resacralización del mundo.

Y también aparece en el nuevo medio Buckminster Fuller. Se trata de un arquitecto y filósofo (1895-1983), inventor del famoso domo geodésico -una esfera hecha con la mayor cantidad de triángulos posibles en su superficie, creada a fines de los años 40-, el World Game y un nuevo sistema de matemáticas llamado sinergética - donde sinergía significa "el comportamiento de sistemas completos, no predicho por el comportamiento de sus partes tomadas por separado"-, del cual se deriva, teóricamente, un lenguaje para comunicar experiencias usando conceptos geométricos ["la radiación es entropía; la gravedad es amor"].

Fuller, sugiere que, tomando los principios de diseño del Universo (según se describen en Sinergética y en otras partes) y nuestros valores desarrollados conscientemente, podemos salir de la presente "Edad Media" y prosperar como jamás antes en la historia. Dice Bucky: "¿Cuál es el propósito de los humanos en el Universo? Recolectar información y resolver problemas’’.

INMANENTIZAR EL ESCATÓN

"Inmanentizar el escatón" proviene del historiador conservador Kurt Vogelin y se refiere, en lenguaje teológico técnico, a la herejía de los gnósticos, que querían producir el cielo en esta tierra en vez de posponerlo hasta después de la muerte. Vogelin dice que esta herejía subyace en todas las formas de radicalismo y rebelión y, probablemente, tiene razón.

(R. A. Wilson, Ishtar Rising)

Ningún Presidente, Academia, Tribunal, Congreso o Senado de esta Tierra tiene el conocimiento o el poder para decidir cuál será el conocimiento de mañana.

[Wilhelm Reich]

Terence Mackenna (1946-2012), mantiene además en sus páginas en Internet material sobre el escatón o última cosa: la onda temporal cero, punto de cruce a producirse ese año entre la eclíptica y la banda de la Vía Láctea. Nada que aún pueda llamarse TM, piensan TM y sus amigos, pasará de esa fecha...

Si es por darle un nombre a la época, se dice que ésta es la edad de hierro y fuego, la era de Kali. Escribe Hakim Bey en su T.A.Z. (Temporary Autonomous Zone), otro libro que se consigue gratis en la Red, que esta era "debe contener horrores, pues la mayoría de nosotros no logra entenderla o pasar de su collar de calaveras hasta la guirnalda de jazmín, descubriendo en qué sentido son lo mismo".

Una percepción parecida es la que tuvo G. P. Orridge con un místico en el Himalaya: "Dentro [de su cueva], tenía tantas flores lindas alrededor de su altar. De modo tal que estaban el aroma de las flores con el más bello perfume de Nepal y el olor de la carne quemada, todo el tiempo... los dos son lo mismo...ninguno es mejor que el otro".

Pero desagradable y oscuro resultó el caso de Wilhelm Reich, donde la inercia reactiva a las nuevas ideas fue más evidente que en los otros. Siendo uno de los discípulos brillantes de Sigmund Freud, al igual que Jung, Reich se apartó de lo "freudiano" para abrir caminos propios. Si Jung refirió la siquis a patrones orientales y alquímicos, Reich hizo de la líbido una energía orgónica, física... Descubrió que la vida se desarrolla directamente a partir de la materia en descomposición, en forma de biones, que luego forman amebas y protozoos. Cuando esta energía se reprime y muere, de ella nacen virus y enfermedades: DOR, "energía secuestrada que se ha vuelto estancada y rancia". Nubes de DOR cuelgan sobre todas las ciudades, mientras nuestra cultura rinde culto a la Muerte.

Entre 1956-62, el Gobierno norteamericano tomó todos los libros y documentos científicos del Dr. Wilhelm Reich y los quemó en un incinerador de New York, argumentando que su autor ofrecía una falsa cura para el cáncer. Fue una verdadera guerra contra la palabra: se declaró que la energía "orgónica" no existía y que debía desaparecer todo texto que contuviera la palabra "orgón". Antes, sus libros habían sido quemados en Rusia y Alemania. Reich terminó sus días en una prisión federal.

¿Era para tanto? En su obra, este doctor abordó los problemas sexoeconómicos de la energía instintiva humana, atribuyendo la docilidad política de las masas a la educación autoritaria y a la supresión sexual: "El mayor obstáculo para la libertad no es el orden social sino la falta de libertad de la propia gente, en cuyas estructuras de carácter acorazadas se anclaron los valores, actitudes y tabúes del orden social represivo".

Entre sus inventos estuvieron el acumulador de energía orgónica y el dispositivo para reventar nubes y provocar lluvia anti-DOR.

Todos estos aportes a la interpretación de la realidad no son más que un muestrario, una revisión de las ideas que pueden encontrarse si se busca en las redes de la información. Los caminos están abiertos, los nombres, citados. La tarea es mirar, mirar sin aliento todo el espectro de la libertad...

Pero el viajero electrónico no hará bien en desconectarse sin haber pasado por las páginas de Hakim Bey, misterioso mago/poeta, descendiente directo de todos los anteriores y conectado a la totalidad de los hilos del hoy...: "agentes del caos arrojan miradas quemantes a lo que sea o a quien sea capaz de atestiguar su condición, su fiebre de _lux_et_voluptas_. Estoy despierto sólo en lo que amo y deseo hasta el punto del terror —cualquier otra cosa es solamente mobiliario amortajado, anestesia cotidiana, caca para el cerebro, tedio sub-reptil de regímenes totalitarios, censura banal y dolor inútil".

Quién

Crowley soltó la libre voluntad en el ser humano;

Reich materializó la líbido en energía orgónica;

Lovecraft reveló dioses no humanos;

Terence apuntó a los extra/intraterrestres;

Burroughs denunció la servidumbre de la realidad al lenguaje;

Gysin abrió las puertas fractales de la percepción;

Bucky esbozó un lenguaje para movernos en el espacio;

Bey poetizó este caos

y RAW se rió de todo.